18 ene. 2013

Cualquiera es Dios en Twitter

Hoy día vi a la Kenita en Mentiras Verdaderas y no pude no ponerme a pelear en Twitter. Ya sé eso de que what's the worst you can do? caps lock them to death? pero, puta, soy una persona apasionada y me enrabian temas que para otros son totalmente beige.

¿Estos weones no tienen mamá, polola, hermana?

Me enferma que todo el mundo la trate de maraca (si lo es, debe ser la más millonaria de todas, porque hay como 7mil locos que lo dicen con tanta certeza que tienen que haber sido clientes de ella), que las personas crean que tienen derecho sobre lo que dice y lo que no porque aparece en la tele, que hablen de sus partes pudendas como si fueran las propias. Me pasa lo mismo con Justin Bieber, con la Vale Roth, con la Britney Spears, con Michael Jackson, con tanto famoso.


Sí, sí, el precio de la fama. Sí, sí, ellos saben a lo que se exponen. ¿Pero eso lo hace válido?

Me parece que esto de la "comunicación a distancia" es el escenario ideal para el cobarde (algo como lo que las marchas son a los encapuchados). Esos mismos seres que tiran garabatos a destajo seguidos de un hashtag no se atreverían jamás a mandarle un DM ni a la Kenita ni a la Vale Roth, y menos a decírselo a la cara. Cualquiera es chorizo cuando el que habla es un avatar. Hasta yo.



Ya, y si fueran 'valientes', y sí se atrevieran (como la señorita del video), ¿por qué se creen con derecho a insultar así a otra persona? Tantos que se llenan la boca con el discurso de la tolerancia, que la ley Zamudio, que el AVP, que Yerko es racista y homofóbico, que los mapuche son nuestros hermanos, que #yomarcho, que hay que parar el bullying en los colegios... Esto del cambio de mentalidad no puede venir de 'arriba', una ley no va a arreglar las cosas, la autoridad no es la dueña del país, es uno al final el que hace que el país sea clasista o sexista o xenófobo o cartucho.





Pero, claro, el famoso como que no es persona poh (y parece que ni siquiera es necesario ser famoso: ¿se acuerdan de la Inés Pérez?). El famoso no tiene familia, no llora, no hace caca y, por ende, podemos opinar de él como si fuera una cosa, un producto. Que yo sepa ninguno de nosotros se ha comprado a Justin Bieber como pa poder sentirnos con el derecho de criticarlo o ir al Sernac a echar la choreá legalmente (de hecho, las únicas que gastan su plata en él son las que mejores cosas dicen de él... los que le prestaron plata a Israel pueden chistar todo lo que quieran).

Una vez leí algo parecido que escribieron sobre la Britney y jamás me lo saqué de la cabeza:
"Luego de que sus 'luchas personales' fueran ampliamente publicitadas, Spears fue reducida a una idea abstracta, en vez de ser tratada como una persona real (...) todo lo que los medios tocan se transforma en objeto. ¿Cómo será ver tu matrimonio, tu divorcio, tu relación con tus padres y tus hijos analizada por millones de desconocidos que creen conocerte? (...) todo pierde su carácter sagrado o, siquiera, privado." 


No digo que nadie puede tener opinión (yo la tengo y la comparto en las redes sociales todo el rato), pero no hay para qué ser como la Pamela Díaz o la Dra. Cordero y confundir el ser "frontal y honesto" con ser flaite, burlesco o irrespetuoso. Y sí, hay que sacar la voz cuando algo está mal (no habría que tuitearle una foto de un gatito con corazones a Karadima, ni desearle feliz navidad por Facebook a un diputado que gana 5 palos mensuales por ver soft porn en la pega; porque Karadima sí le hizo daño a gente inocente y ese sueldo igual sale de cada chicle que yo me compro) pero en este caso el dueño del poto es el dueño del poto, nadie más tiene por qué opinar a quién se lo presta, se lo regala o se lo vende.

Ya, bueno, el odio hacia el famoso es incontrolable. En ese caso, ¡hay una alternativa! Si no le gusta cómo canta Justin, no sintonice la radio Disney; si la Kenita representa todo lo que usted odia en el ser humano (no sé por qué razón porque nunca la he visto cometer un crimen mayor que comprarse las extensiones en Patronato), cámbiese al Mega y vea a la señorita Díaz. ¿O yo me equivoqué y somos todos Alex? Claro, me podrían decir entonces que yo borre a toda la gente que opina mal de mi chanchita Spears en FB... pero la diferencia está en que ella, la Kenita, Justin, la Kel Calderón, la Angie, Karol Dance, One Direction y tantos otros famosos, no le andan tirando mierda a nadie, y no le han cagado la vida a nadie, salvo, quizás, a sí mismos.

Y que no me vengan con que ellos ocupan los espacios que otras cosas mejores podrían ocupar. Música clásica sigue habiendo, radios con rock legendario también hay. La gente que ve programas culturales ni siquiera tiene espacio en su cabeza para pensar que la Kenita le roba el tiempo valioso de su documental sobre la Guerra Fría. Y si estamos tan preocupados porque se le da tribuna a cosas tan malas, entonces más razones hay para cambiar el canal y no hacer de estos personajes trending topic nacional. No necesito tener el título de Ingeniero Comercial de la Kenita para saber que algo que no se consume eventualmente deja de producirse.

Ojo que este tema además no es tan nuevo como parece. Es verdad que la humillación pública ahora es muchísimo más fácil con todas las plataformas virtuales, pero otras mujeres, como Mónica Lewinsky, también han pasado años siendo juzgadas, castigadas y denigradas. Su testimonio está aquí y me parece muy necesario conocerlo. El tema del machismo (masculino y femenino) como combustible del bullying (virtual y real) es un tema aparte y lo tocaré más a fondo en otro posteo.

Ya sé que soy la persona más grave del mundo, pero me da lo mismo. También sé que nadie va a cambiar porque yo escriba esto, porque el que es ubicado es ubicado, y el que es desubicado no cambia por leer una tontera. Pero estoy enojá y escribir me saca la rabia. Ah, y Jesusito sapbía.





2 comentarios:

Roberto Arancibia dijo...

Me gusta lo que leo, hemos escrito cosas parecidas.
Ese maldito anonimato relativo que creen algunos que te ofrece la red es el que empuja al lumpen digital a tirar mierda con ventilador. Pocos dirían lo que dicen a la cara. En realidad ninguno.

Gracias por esto.

patiotaiza dijo...

Muchas gracias a ti, Roberto!
Sí, me sorprendió tu columna en Molécula; tan cierta y certera, y harto menos garabatera que la mía =) El término 'lumpen digital' lo voy a tener que adoptar, me encantó.
Un abrazo!

Janiamjoum!

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